martes, abril 21, 2009

LA MALA EDUCACIÓN

El jueves nos espera una buena. Hay que comprarle libros a los niños, al cuñado, a nuestra suegra... Ojalá fuera cierto y, al menos por un día, esa mayoría tópica se interesara por nuestros amigos alados. Claro que la gente-esa gente que se lanza por las mañanas al quehacer diario, con un monstruo verrugoso llamado Estrés susurrando en su oído "Hoy no llegas"- , esa gente se interesa por la lectura: La lectura de las facturas, la de la lista de la compra, la de documentos word y sms...Pero si tu ombligo se asemeja en lo justo al de, por ejemplo, Shakira, acabas mirando para otro lado. Y te sorprendes.
Esa es la lectura que hacemos de las cosas aquellos que vivimos exiliados de nuestra Neverland o no quisimos berber agua de Lete para olvidar.
Apenas disponemos de tiempo para abrazarnos a un libro y soñar.
Y si somos más bien seriotes, tipos con traje y corbata, tampoco podremos apoyarlo sobre nuestra frente para reflexionar sobre lo que nos dicen.
Porque apenas tenemos tiempo para disfrutar, el sueño de la razón produce monstruos y Cronos devora a sus hijos...Borges tendría mucho que decir al respecto. Es una pena que este jueves también pases de largo frente a la librería.