miércoles, junio 08, 2011

MUERE JORGE SEMPRÚN


Muere Jorge Semprún en París, a los 87 años de edad.

Resistente en Francia, preso en campos nazis en Alemania, dirigente clandestino del Partido Comunista y ministro de Cultura en España: Semprún constituye un ejemplo de persona comprometida con la sociedad de su tiempo.

Jorge Semprún nació el 10 de diciembre de 1923 en Madrid, en una familia de la alta burguesía española defensora de los valores republicanos.

En París realiza sus estudios de Historia, disciplina a l que define como "Un confuso continente en el que comprometerse con toda el alma, incluso hasta fundirse con ella".

Vive la Guerra Civil y, durante la Segunda Guerra Mundial y la ocupación alemana de Francia, se incorpora a la Resistencia francesa. En septiembre de 1943 es detenido por la Gestapo y deportado, a los 19 años de edad, al campo de concentración de Buchenwald, en el que los comunistas se habían organizado para infiltrar la administración interna. Allí se le encarga la tarea de repartir a los detenidos en los diferentes comandos de trabajo.

Estas experiencias marca su obra, desde su primera novela, "El largo viaje" (1963), pero también en "La escritura o la vida" (1994) o en "Moriré con su nombre, vivirá con el mío" (2002).

Después de trabajar unos años como traductor en la UNESCO, vuelve a España, donde coordina la acción clandestina del Partido Comunista Español, con el seudónimo de Federico Sánchez. Esos años de clandestinidad, con sus convicciones y sus dudas, hasta su exclusión del partido en 1964 por "desviacionismo", junto con Fernando Claudín, fueron narrados en "Autobiografía de Federico Sánchez", uno de sus pocos libros escritos originalmente en castellano y que le valió el Premio Planeta en 1977.

Obligado nuevamente al exilio, distanciado del activismo político, Semprún se dedica plenamente a la literatura, antiguo refugio en los años de su juventud parisina, cuando "se apropiaba" de la lengua francesa, y en Buchenwald, cuando la poesía lo ayudaba a soportar la promiscuidad asfixiante.

Sus obras,muchas escritas en francés, constituyen una reflexión sobre su vida "llena del ruido y el furor del siglo".

En 1964 publica "El desvanecimiento"; en 1969 "La segunda muerte de Ramón Mercader", novela con la que obtuvo el premio Femina. A estas obras se le suceden "Aquel Domingo", "La algarabía", Netchaiev ha vuelto", entre otros títulos.

Al mismo tiempo trabaja como guionista y, en 1988, Felipe González, lo nombra ministro de Cultura, cargo que abandona en 1991 a raíz de sus desavenencias con algunos de los dirigentes socialistas miembros del gobierno. Con su viejo seudónimo, vuelve a contar esa experiencia en "Federico Sánchez se despide de ustedes" (1993).

Cinco años más tarde, en "Adiós luz de veranos", da un repaso a su vida afirmando que "toda esa locura, esa exaltación, ese sueño obstinado" le ha proporcionado "una sombría y rutilante coherencia".